Introducción
Estás terminando tu contrato de arriendo. Has sido un arrendatario ejemplar, pero al momento de devolver la propiedad, surge el temido conflicto: el arrendador mira con horror esos pequeños agujeros que dejaste al colgar tus cuadros familiares y una repisa en el estudio. De inmediato, amenaza con retener la totalidad de tu mes de garantía. ¿Te suena familiar? Esta es una de las disputas más comunes y abusivas en Chile, y como tu abogado, estoy aquí para aclararte el panorama y darte las herramientas para defenderte.
Lo que dice la Ley Chilena
La pregunta central es: ¿un par de agujeros de clavo o tornillo constituyen un «daño» que justifique la retención de la garantía? La respuesta, en la mayoría de los casos, es un rotundo NO.
Nuestra legislación, principalmente el Código Civil (Art. 1947), establece una diferencia clave entre los daños por mal uso o negligencia y el desgaste por uso legítimo y normal de la propiedad. Un arrendatario está obligado a cuidar el inmueble como un «buen padre de familia» y a devolverlo en el estado en que lo recibió, salvo por el deterioro natural que provoca el simple hecho de vivir allí.
Colgar cuadros, espejos, cortinas o repisas ligeras es parte fundamental de «habitar» un espacio. Es transformar una casa en un hogar. Por lo tanto, los pequeños orificios resultantes se consideran, por regla general, parte del uso legítimo y normal de la vivienda. No es un daño malicioso ni negligente.
Distinto sería si hablamos de perforaciones de gran tamaño, modificar tabiques, dañar cañerías al taladrar o dejar una pared completamente inutilizable. Eso sí es un daño indemnizable. Pero retener $500.000 o más por algo que se soluciona con un poco de pasta de muro y pintura, cuyo costo es mínimo, es una práctica desproporcionada y abusiva.
Consejos Prácticos para Arrendatarios
Para evitar que un arrendador se aproveche, la prevención y la documentación son tus mejores armas. Sigue estos pasos:
- Revisa tu contrato antes de firmar: Busca cláusulas que prohíban explícitamente hacer perforaciones. Si bien pueden ser discutibles, es mejor conocer las reglas desde el principio.
- Documenta TODO al llegar: Saca fotografías y videos detallados del estado de las paredes y de toda la propiedad al momento de recibirla. Anéxalo al inventario inicial.
- La mejor defensa: repara tú mismo: Antes de entregar la propiedad, compra un poco de pasta para muros (pasta muro) y tápala los agujeros. Si puedes, consigue una muestra de la pintura para dar una pequeña mano. Un arrendador tendrá muy difícil justificar un «daño» que ya ha sido diligentemente reparado.
- Notifica la entrega por escrito: Comunica formalmente (por email) que harás entrega de la propiedad en tal fecha, indicando que se encuentra en perfecto estado de conservación, salvo el desgaste natural, y que los pequeños orificios propios del uso han sido reparados.
- Exige proporcionalidad y cotizaciones: Si el arrendador insiste en descontar, exige que justifique el monto con una cotización formal de un maestro o empresa. No puede simplemente inventar una cifra. El costo de reparar unos agujeros es ínfimo en comparación con el valor de la garantía.
Conclusión
No permitas que te intimiden. Los pequeños agujeros para colgar objetos personales no son, en la gran mayoría de los casos, un daño que justifique la retención de tu garantía. Son una consecuencia normal y esperable de vivir en un lugar. Los arrendadores que usan esto como excusa para quedarse con tu dinero apuestan a tu desconocimiento de la ley.
Si te encuentras en esta situación y tu arrendador se niega a devolver tu garantía de forma justa, no estás solo. Tienes derechos y puedes defenderlos. Contáctanos para una asesoría inicial gratuita y recuperemos lo que es tuyo.